Teoría de la asociación diferencial
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La Teoría de la Asociación Diferencial es una de las que forman las Teorías del Aprendizaje Social, fue creada por Edwin Sutherland, uno de los criminólogos que más influyó en en siglo XX.
Esta teoría se basa en la idea de la organización social diferencial, unida a otras ideas como el conflicto social, dando un resultado basado en que la sociedad es conflictiva, ya que cada grupo social tiene sus propios intereses y fines. Por este motivo, cada grupo social transmitirá a otras generaciones sus conductas delictivas, otros transmitirán conductas neutrales y otros harán que sus descendientes luchen contra la delincuencia y los delitos, tratando de transmitir valores relacionados con el acatamiento de las normas.
Según Sutherland, esta teoría se centra principalmente en que las conductas de la sociedad se aprenden, y se van pasando de unas a otras, y como consecuencia, la delincuencia también se aprende. Este autor se centró principalmente en los delitos de cuello blanco, y creó nueve posiciones diferentes sobre este tema:
- La criminalidad se aprende igual que cualquier otra conducta no contraria a la ley, mediante la comunicación.
- Lo más importante para aprender de manera correcta estas conductas se encuentra en las relaciones familiares o con amistades cercanas, es decir, mediante un contacto interpersonal. Cuanto más cercana sea esa relación, más posibilidades habrá de que el sujeto rompa las barreras del control social y lleve a cabo comportamientos delictivos.
- Aprendizaje del vocabulario utilizado entre delincuentes, de formas de actuar, de diferentes definiciones e interpretaciones sobre las leyes, interpretándolas siempre de manera favorable hacia sí mismos.
Esta teoría fue creada principalmente para explicar los delitos de cuello blanco, donde vivir en un entorno relacionado siempre con negocios y que sea favorable a romper las normas hará que aparezcan más delincuentes de este tipo. Estos delincuentes tienen una imagen de superioridad de ellos mismos sobre los demás, no viéndose a sí mismo como delincuente. Además, suelen tener un gran prestigio entre sus conocidos, lo que le hará que tenga más confianza con todos ellos, usando su posición a la hora de cometer esos actos delictivos.